Fecha de publicación : 23 December 2025
Publicado por : Akshay Pardeshi
En el entorno empresarial actual, los datos son la columna vertebral de toda organización. Desde los registros financieros hasta la información de los clientes, las empresas dependen de sistemas de datos seguros para operar con fluidez. El ransomware se ha convertido en una de las ciberamenazas más disruptivas para este recurso vital. Este software malicioso bloquea archivos importantes e insiste en el pago en criptomonedas antes de restablecer el acceso. A medida que aumentan los ataques en todo el mundo, las organizaciones se enfrentan no solo a interrupciones a corto plazo, sino también a pérdidas financieras duraderas y daños a su reputación. Los expertos del sector estiman que la ciberdelincuencia, con el ransomware como principal causante, costará a la economía mundial 10,5 billones de dólares anuales a partir de 2025. Este artículo profundiza en el funcionamiento del ransomware, las estadísticas actuales, los casos más destacados recientes, su efecto en los datos corporativos y las estrategias que las empresas pueden adoptar para mantenerse resilientes.
El Centro Nacional de Ciberseguridad declaró que se prevé que la IA intensifique la amenaza global del ransomware. En 2025, el panorama del sector público estuvo dominado por grupos de ransomware, como Qilin, Babuk2, FunkSec, INC Ransom y Medusa. Babuk2 lideró con un 22%, seguido de Qilin con un 11%, Incransom con un 9%, Funksec con un 6%, Medusa con un 6% y un 46% de ataques de otros. El primer semestre de 2025 mostró un aumento del 47% en los ataques de ransomware en comparación con 2024, con un 60% más de ataques contra entidades gubernamentales. Más de 17 millones de registros de datos se vieron comprometidos durante estos ataques.
Entendiendo el Ransomware: Cómo Funciona
El ransomware es un tipo de malware diseñado para bloquear el acceso a datos o sistemas completos, generalmente cifrando archivos con algoritmos complejos. Los atacantes solicitan un rescate a cambio de una clave de descifrado. Los pagos suelen realizarse en monedas digitales como Bitcoin para evitar su rastreo. Si no se paga, los atacantes podrían eliminar los datos o filtrarlos en la dark web.
La intrusión suele comenzar con correos electrónicos de phishing con archivos adjuntos o enlaces maliciosos. Estos trucos engañan a los empleados para que descarguen el ransomware sin saberlo. Otra ruta común es explotar software desactualizado o sin parches, lo que crea vulnerabilidades que los hackers pueden manipular. Una vez dentro de un sistema, el ransomware se propaga rápidamente por las redes, cifrando archivos en varios dispositivos y servidores. Algunas variantes, como el ransomware de bloqueo, bloquean todo el sistema, mientras que los cifradores atacan datos específicos. Las variantes más avanzadas evaden la detección imitando procesos legítimos o utilizando tácticas de doble extorsión, donde los datos robados se amenazan con la divulgación pública incluso si se paga el rescate.
Esta evolución muestra cómo el ransomware ha pasado de ser una molestia a convertirse en una organización criminal estructurada. Los atacantes ahora operan como sindicatos organizados, incluso ofreciendo ransomware como servicio (RaaS) a sus afiliados, lo que permite a los delincuentes menos cualificados lanzar ataques para obtener ganancias.
Ataques de ransomware notables: 2024-2025
Varias infracciones de alto perfil muestran la escala y las consecuencias del ransomware:
- Change Healthcare (2024): Atacado por el grupo ALPHV/BlackCat, este incidente perturbó los sistemas de pago de la atención médica estadounidense y afectó a millones de pacientes. Para mediados de 2025, el número revisado de víctimas había aumentado a aproximadamente 192,7 millones de registros expuestos.
- Medusa (2025): en marzo de 2025 atacó infraestructura crítica, cifró sistemas necesarios y exigió rescates multimillonarios.
- UNFI (2025): Una brecha de ransomware paralizó la distribución de alimentos, poniendo de relieve las debilidades en la seguridad de la cadena de suministro.
- RansomHub (2024-2025): uno de los grupos de más rápido crecimiento, cobró más de 500 víctimas en cuestión de meses, utilizando métodos de cifrado avanzados.
- Sepah Bank (Irán, 2024): Se filtraron datos de 42 millones de clientes, lo que indica riesgos importantes en el sector financiero.
- Explosiones de Microsoft SharePoint (2025): Las empresas globales se vieron obstaculizadas por vulnerabilidades en herramientas de colaboración ampliamente utilizadas.
- Hunters International (violación de seguridad en 2024, revelada en 2025): Se filtraron datos corporativos de IdeaLab, lo que demuestra cómo las divulgaciones tardías pueden aumentar las consecuencias para la reputación.
Estos casos demuestran cómo los grupos de ransomware están diversificando sus objetivos, desde la atención médica y la banca hasta la logística y la fabricación, buscando la máxima disrupción y uso.
Impacto en los datos y operaciones corporativas
El ransomware daña a las organizaciones mucho más allá de la pérdida temporal de datos:
- Continuidad del negocio: Las operaciones pueden paralizarse por completo. Más del 66 % de las empresas afectadas reportan pérdidas significativas de ingresos debido al tiempo de inactividad.
- Carga financiera: más allá de los pagos de rescate, las empresas sufren gastos de recuperación, batallas legales, multas regulatorias y primas de seguros cibernéticos en aumento.
- Daño reputacional: Más de la mitad de las empresas sufren daños a su marca tras un ataque, lo que destruye la confianza de los clientes y de los inversores. Para las pequeñas empresas, el daño reputacional puede amenazar su supervivencia.
- Riesgo regulatorio: Las infracciones que exponen datos personales pueden generar fuertes sanciones según el RGPD u otras leyes regionales de privacidad.
La combinación de estos factores hace que el ransomware sea una de las formas de ciberdelito más costosas y disruptivas para las empresas modernas.
Estrategias para prevenir y reducir las amenazas de ransomware
Si bien ninguna estrategia de defensa es infalible, las empresas definitivamente pueden reducir sus riesgos con medidas proactivas:
- Copias de seguridad periódicas: Implemente la regla 3-2-1: conserve tres copias de los datos en dos soportes diferentes, una de ellas almacenada de forma segura fuera de línea. Asegúrese de que las copias de seguridad sean inmutables.
- Autenticación fuerte: utilice autenticación multifactor (MFA) para todas las cuentas y sistemas cruciales.
- Capacitación de empleados: El phishing sigue siendo la principal vía de acceso. Las sesiones periódicas de concientización ayudan al personal a reconocer correos electrónicos sospechosos y a evitar descargas maliciosas.
- Actualizaciones del sistema: mantenga los sistemas operativos, las aplicaciones y el firmware actualizados para eliminar vulnerabilidades.
- Seguridad en capas: implemente firewalls, detección de intrusiones, protección de puntos finales y soluciones antimalware.
- Segmentación de red: limite la propagación de malware dividiendo los sistemas en zonas aisladas.
- Planes de Respuesta a Incidentes: Cuente con una estrategia bien planificada, que incluya protocolos de comunicación claros y una ruta de recuperación. Las autoridades recomiendan evitar el pago de rescates, ya que fomentan la actividad delictiva.
Conclusión: Mantenerse a la vanguardia del ransomware
El ransomware continúa convirtiéndose en una forma de ciberdelito altamente organizada y rentable, con consecuencias devastadoras para empresas de todo el mundo. Las estadísticas muestran que los ataques no disminuyen; de hecho, se están volviendo más selectivos y costosos.
Para las empresas, la prevención y la preparación son importantes. Al invertir en infraestructura de ciberseguridad, capacitar a sus empleados, proteger las copias de seguridad y mantenerse al día sobre las amenazas emergentes, las empresas pueden reducir sus vulnerabilidades. La ciberseguridad ya no puede considerarse una prioridad secundaria; debe ser parte integral de la estrategia corporativa. El mensaje es claro: el ransomware ha llegado para quedarse, pero con vigilancia y las defensas adecuadas, las organizaciones pueden proteger su activo más valioso: sus datos.
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Vishnu Nair
Responsable- Desarrollo de Negocios Global